Tokio
neón, cruces icónicos, el paraíso del anime y barrios vintage
Olvídate de descifrar los trenes japoneses o de pasar horas reservando boletos en páginas en japonés: todo ya está organizado. Tú solo disfruta: el amanecer frente al Fuji, el bosque de bambú, takoyaki en una calle llena de neón.




Es para quienes van por primera vez y no quieren perderse nada, y para quienes ya fueron pero sienten que no conocieron el Japón real. Para quienes buscan un equilibrio entre cultura, sabores y el ritmo de la vida local, en lugar de correr de un punto a otro de una lista. Si eres tú, vamos por el mismo camino.
neón, cruces icónicos, el paraíso del anime y barrios vintage
lagos de montaña, amaneceres y un silencio en el que te escuchas a ti mismo
¿quieres recorrer todas estas ciudades a tu manera? escríbenos y armamos una ruta a tu medida
armonía entre venados mansos e historia milenaria
miles de torii en Fushimi Inari, el bambú de Arashiyama, noches con maiko
contraste ciberpunk: comida callejera y luces nocturnas
Cada día trae historias que no verías en un recorrido turístico común. Regresarás no con souvenirs, sino con historias y nuevas formas de ver las cosas.
Amanecer frente al sagrado monte Fuji
Caminata por el legendario bosque de bambú de Arashiyama
Miles de puertas rojas en Fushimi Inari, la imagen más icónica de Kioto
Encuentro con los venados mansos del parque de Nara
El paraíso anime de Akihabara y los barrios vintage del Tokio joven
Paseo nocturno por Gion con la posibilidad de ver a una maiko
Comida callejera en Dotonbori: takoyaki, okonomiyaki, ramen
Onsen japoneses: aguas termales y relajación total
Creo que cada lugar tiene su propia magia. Mi historia con Japón empezó antes de que yo naciera: fue ahí donde mis papás me dieron el comienzo de mi vida. Treinta años después regresé a la misma ciudad y descubrí que estaba esperando un bebé. Desde entonces lo llamo magia japonesa: ese hilo invisible que nos regresa a los lugares correctos en el momento correcto.
Soy filóloga e investigadora de la cultura japonesa: estudié literatura japonesa, escribí un trabajo académico sobre la cultura de Japón y conduje mi propio podcast de radio sobre cine japonés. Todo ese tiempo me movió una sola cosa: no solo contar cómo es Japón, sino ayudar a la gente a sentirlo más profundamente.
Hoy creo viajes a través de historias, sabores, tradiciones, encuentros y emociones. Viajes que te dejan algo más que fotos: la sensación de que regresaste siendo otra persona.
Yo diseño las rutas y allá te reciben los guías con los que trabajamos: personas que llevan años viviendo en Japón. Conocen el país desde adentro, no por las guías turísticas, sino por sus propios barrios, sus lugares favoritos y rincones a los que los grupos turísticos casi nunca llegan.
Te recibimos en el aeropuerto y vamos juntos en tren al hotel. Si llegas antes o después que el grupo, puedes hacer el mismo trayecto por tu cuenta: te explicamos la ruta. Después del check-in, tiempo para bañarte y descansar del vuelo.
Un paseo tranquilo y cena en un lugar con mucho ambiente, donde van los locales: probamos cerveza japonesa y platillos de temporada. Buena plática con el grupo, primeras impresiones y a entrar en sintonía con Japón.
Vamos a Asakusa, al templo más antiguo de Tokio. Pasamos bajo la puerta Kaminarimon con su enorme farol rojo, caminamos por la calle Nakamise llena de puestos de dulces y souvenirs, pides un deseo y sacas un omikuji, el papelito de la suerte. En la mañana es cuando está más tranquilo: los puestos apenas abren y todavía no hay multitudes.
Empezamos por las zonas más vivas de la ciudad para sentir el ritmo de la capital.
Empezamos en Akihabara, el corazón de la cultura pop japonesa. Manga, anime, centros de videojuegos, tiendas temáticas: aunque no seas fan, es una capa fascinante del Japón moderno.
Esta zona es La Meca de los fans del anime, el manga y los videojuegos.
Después, Ginza. Un ritmo totalmente distinto: arquitectura, marcas y espacios cuidadosamente diseñados. Un gran contraste después de Akiba: fachadas blancas, edificios de espejo, aparadores perfectos.
Perfecto para inspirarte con el lujo urbano moderno.
Pasamos por el tranquilo barrio de Setagaya, al templo que se considera la cuna del maneki-neko. En sus jardines hay más de mil figuras de gatos con la patita levantada, dejadas por personas a las que se les cumplió un deseo. La entrada es gratis, hay pocos turistas y en las calles de alrededor los gatos están por todos lados, en letreros y aparadores.
Nos sumergimos en el Tokio joven, donde están las mejores tiendas vintage de la ciudad:
Callejones, arte urbano, música, cafecitos: todo lo que hace que Tokio se sienta vivo y cálido. En la noche nos trasladamos al hotel cerca del Fuji.
Salimos de Tokio y pasamos el día en la zona del lago Kawaguchiko.
Despiertas en medio de la naturaleza, con la montaña justo enfrente. Una mañana sin prisa: café calientito, dulces japoneses, luz suave y la sensación de estar en total conexión con la naturaleza.
Bajamos al lago para caminar tranquilamente por la orilla: agua como espejo, aire limpio de montaña y las vistas clásicas de la icónica silueta del Fuji. Si quieres, puedes rentar una bici y recorrer la orilla: una ruta fácil, aire fresco, aroma a pino y a sakura, y el Fuji en cada curva.
Visitamos una aldea auténtica con casas de estilo antiguo y techos de paja. El ambiente del Japón de antes: talleres artesanales, dulces locales, productos de temporada y patios acogedores. También visitamos los lugares más famosos que seguro ya viste en Pinterest y en postales:
Después de un día intenso, salimos hacia Kioto con esa sensación de calma y zen japonés.
Visitamos uno de los santuarios más emblemáticos de Japón. Subimos por un sendero rodeado de interminables puertas torii: un pasillo rojo que se extiende por la ladera de la montaña sagrada.
Subimos al legendario templo con su terraza de madera. Desde ahí se ve toda la ciudad: montañas, techos y colinas verdes infinitas.
Bajamos al barrio antiguo de casas de té, tiendas artesanales y callecitas donde vas a querer tomar foto a cada paso. Aquí se siente el verdadero espíritu de Kioto.
Vamos a Arashiyama, la joya verde de Kioto. Caminamos por el famoso bosque de bambú, sentimos su ambiente de cuento y tomamos fotos icónicas entre los altísimos tallos.
Subimos la colina hasta donde viven en libertad los macacos japoneses. Arriba hay decenas de monos muy simpáticos y una vista espectacular de Kioto.
Cerramos el día en el Templo Dorado, que se refleja en su estanque como en un espejo. Un lugar tranquilo, casi meditativo, y uno de los emblemas de Kioto.
Uno de los momentos más bonitos del viaje: tranquilo y casi de película.
Un callejón junto al río Kamo: cientos de barecitos y restaurantes, comida tradicional, vista al río, música, luz suave y puro ambiente japonés. El lugar perfecto para sentir el alma nocturna de Kioto.
Según el ánimo, entramos a un bar de jazz, a uno de whisky y sake o a un pequeño bar temático para 6 u 8 personas. Kioto es la capital de los bares de concepto. Muy íntimo y muy bonito.
La relajación perfecta para cerrar el día: aguas termales, sauna, albercas al aire libre bajo el cielo (rotenburo) y sala de té. El momento ideal para recargar energía antes de nuevas aventuras.
En la mañana vamos de Kioto a Nara: solo 45 minutos en tren, muy cómodo. Nara es una ciudad tranquila, cálida y verde, donde la historia y la naturaleza se funden.
Empezamos por lo más importante: uno de los lugares más entrañables de todo el viaje.
Verdadera terapia: naturaleza y silencio.
Uno de los lugares sagrados más importantes del país: el enorme pabellón Daibutsuden y la estatua del Gran Buda, una de las más grandes del mundo, con una energía poderosa y la sensación de algo milenario. Imperdible en Nara.
Junto al parque hay un conjunto precioso: una pagoda de cinco pisos y un estanque tranquilo con reflejos (de las fotos más bonitas del viaje), con el ambiente de la antigua capital.
Después del parque pasamos a la zona más urbana: casas tradicionales de madera, tienditas artesanales, antiguas dulcerías y cafés de estilo japonés. El paseo ideal para sentir el Japón de antes.
Probamos especialidades locales: el kakinoha sushi de Nara (envuelto en hojas de caqui), udon, platillos de tofu y postres de matcha.
Empezamos el día en el gran símbolo de la ciudad. Arquitectura japonesa clásica, un parque de cerezos alrededor y vistas preciosas desde el mirador. Perfecto para fotos y un paseo tranquilo.
Osaka es la capital de la comida callejera y en Dotonbori se siente al 100%. Lo que vamos a probar:
La foto con el Glico Man (el famoso corredor iluminado) es obligatoria.
America-mura, un barrio para amantes del estilo, el grafiti y la moda urbana, y además ir de bar en bar: coctelerías y karaoke cerca.
Un paseo en la rueda de la fortuna, mejor de día o al atardecer. Vistas a la bahía, los puentes y los rascacielos.
Mariscos frescos, ramen o un menú de pescado. Un ambiente tranquilo y agradable a la orilla del mar.
Lo ideal es Shinsaibashi Shopping Street y Don Quijote, la tienda de culto en Japón. Puedes comprar regalos, cosméticos, dulces japoneses y electrónicos.
Una rica cena de despedida y a preparar el regreso.
Nos hospedamos en una zona con mucha vida y buen transporte: los puntos principales de la ruta quedan cerca. Moderno, limpio y acogedor, con un área común donde es fácil conocer a otros viajeros. Puedes elegir habitación doble o sencilla.
Duermes sobre tatami en una casa de estilo japonés: una inmersión total en el viejo Kioto, especialmente tranquila por las noches. En algunas salidas, el hospedaje incluye onsen.
Una noche en la zona del lago Kawaguchiko, con vista al Fuji. El tipo de hospedaje depende de la temporada y la disponibilidad, pero lo esencial no cambia: silencio, aire de montaña y el amanecer con la silueta de la montaña sagrada en el horizonte.
Las últimas noches las pasamos en un hotel cómodo cerca de los puntos principales: recién remodelado, todo lo necesario a la mano y una base práctica para los últimos paseos y compras antes del vuelo.
Las fotos muestran el estilo y el nivel del hospedaje. Los hoteles específicos se eligen según la fecha y el grupo; te enviamos la lista exacta al confirmar tu reservación.
Nuestro grupo de septiembre: Tokio, Fuji, Kioto y Osaka, diez días que no vamos a olvidar













Templos por la mañana, neón por la noche y comida callejera en medio. Grabado en el camino con uno de nuestros grupos: así se ven de verdad diez días en Japón.
Elige tu fechaAbrimos fechas nuevas constantemente: si estas no te quedan, escríbenos y te avisamos de las próximas.
Otoño en Japón: clima agradable, aire fresco, los primeros tonos de los arces y vistas despejadas del Fuji.
🍁 Temporada de colores de otoño
🎍 Año Nuevo en Japón: el hatsumode o primera visita al templo del año, calles decoradas y un país totalmente distinto, en modo fiesta.
🌸 Temporada de sakura
Te sugerimos vuelos desde tu ciudad que coincidan con las fechas del viaje. El recorrido empieza en Tokio y termina en Osaka, así que puedes llegar a Tokio y regresar desde Osaka; te ayudamos a armarlo.
Vengas de donde vengas, nos vemos en Japón. Dinos desde qué ciudad sales y te mandamos opciones.
Cotizar vuelos
TatianaVolé a este viaje directo desde Europa y no me arrepentí ni un segundo. Dilyara conoce lugares que ni siquiera aparecen en las guías.
LizaViajé sola y me daba miedo sentirme incómoda, pero el grupo se hizo amigo muy rápido y Dilyara se sabe todo como una local.
KonstantinHace poco tuve la oportunidad de hacer un viaje increíble a Japón y superó todas mis expectativas. Gracias especialmente a la organizadora, Dilyara: le puso el corazón a este viaje.
RimmaFui a Japón con un poco de miedo: la barrera del idioma, una cultura desconocida. Pero todo estaba pensado hasta el último detalle: la ruta, el hospedaje, los traslados entre ciudades. Lo que más me encantó fueron los templos de Kioto y la noche en el onsen después de un día largo. Gracias por una organización tan cálida.
Katya y RomaElegimos Japón para nuestra luna de miel y fue la mejor decisión. El viaje fue muy romántico: paseos nocturnos entre faroles por las calles antiguas de Kioto, templos tranquilos y el monte Fuji al amanecer.
Hospedaje en toda la ruta, trenes entre ciudades, el programa acompañado, entradas a los sitios principales, y desayuno y comida todos los días. Los vuelos internacionales a Japón y de regreso no están incluidos.
Para nada. Nosotros nos encargamos de toda la logística (trenes, hoteles, entradas) y vas acompañado durante todo el programa.
La ruta incluye mucho caminar y algunas subidas (por ejemplo, en Fushimi Inari o hacia Kiyomizu-dera), pero a un ritmo cómodo: no necesitas preparación especial.
¡Claro! La mayoría viaja solo. El grupo es pequeño y muy buena onda, y si quieres te ayudamos a encontrar con quién compartir habitación.
Un par de semanas antes del viaje te mandamos una guía con la lista de qué llevar y el pronóstico de la temporada.
Las condiciones de cancelación dependen de qué tan cerca de la salida canceles. Te mandamos los términos completos antes de que pagues.